El desarrollo adecuado en la infancia, adolescencia y juventud es fundamental para prepararse para una vida adulta completa y equilibrada. En ocasiones se dan circunstancias que dificultan este desarrollo. En este caso es esencial intervenir de manera precoz para evitar futuras complicaciones y alcanzar un adecuado proceso madurativo.

INFANCIA.

Algunos de los principales problemas y dificultades que se detectan en la infancia son:
– Ansiedad y Depresión Infantil
– Miedos y fobias.
– Trastornos del sueño.
– Problemas de comportamiento.
– Trastornos en la lectura, la escritura, el cálculo y la resolución de problemas.
– Dislexia.
– Retraso en el aprendizaje.

ADOLESCENCIA.

Los cambios que acontecen en esta etapa evolutiva provocan que chicos y chicas en ocasiones no se ajusten de manera adecuada y presenten algunas dificultades como:
– Ansiedad y depresión.
– Baja autoestima.
– Trastorno de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia).
– Dificultad para relacionarse y escasas habilidades sociales.
– Adicciones (videojuegos, redes sociales, móvil…)
-Dificultad para organizar el tiempo y hábitos de estudio inapropiados.
– Ansiedad y estrés ante exámenes.
– Etcétera.

JUVENTUD.

Las características personales, así como la exigencias sociales, la incertidumbre y la importancia de determinadas decisiones que deben tomar los y las jóvenes, hacen que en este periodo sean vulnerables a diferentes trastornos y dificultades, como:
– Ansiedad.
– Depresión.
– Estrés.
– Trastorno obsesivo-complusivo.
– Fobias.
– Dificultades de afrontamiento
Terapia infantil y juvenil 1