La fobia se define como miedo intenso y persistente ante algún objeto, situación o actividad. La persona que experimenta este temor tiene la necesidad de evitar o escapar del estímulo temido. El miedo se experimenta como exagerado e irracional. Son fobias aquellos temores que interfieren en la vida de la persona que los vive, por su intensidad, por lo incapacitantes que sean y por el sufrimiento que generan.

TIPOS DE FOBIAS.

Algunos de los principales tipos de fobias son:

  • Agorafobia: se caracteriza por un miedo excesivo a padecer una crisis de ansiedad en determinadas circunstancias, como puede ser en aglomeraciones, en lugares públicos, o lugares en los que pueda ser difícil huir.
  • Fobia específica: es el miedo intenso y persistente que una persona manifiesta ante un estímulo temido concreto o ante la posibilidad de que aparezca u ocurra (según si es objeto o situación). La persona evita a toda costa dichos objetos y situaciones para tratar de impedir el sufrimiento. Los subtipos principales son:
    • Miedo a animales o insectos.
    • Miedo ambiental: temor a acontecimientos climáticos o geográficos (tormentas, mares, precipicios…)
    • Miedo al dolor, al daño, inyecciones o sangre.
    • Miedo a situaciones: como pueden ser volar, conducir, subir en ascensor…
    • Otros tipos: miedo a enfermar, a caerse, a vomitar o al atragantamiento.
  • Fobia social: se define como el miedo que experimenta una persona en situaciones en las que tiene que exponerse a la observación de otros, por temor a ser juzgado, a ser evaluado negativamente o a recibir burlas. Esta sensación incómoda hace que la persona trate de evitar toda aquella situación en que crea que pueda verse expuesta a tales circunstancias.

TRATAMIENTO DE LAS FOBIAS.

Hemos hablado de tres tipos de fobias, aunque todas ellas se definen como la experimentación de un miedo o temor intenso, persistente e irracional, cada uno de ellas tiene unas características diferenciadoras, tanto en el modo en que aparecen, como en su capacidad para limitar a la persona que las experimenta y en el tratamiento que debe aplicarse en cada.

Como decimos, se diseña un tratamiento personalizado, atendiendo al tipo de fobia, a la intensidad y el sufrimiento que generan y a las características personales del paciente. Como rasgos comunes en el tratamiento, abordaremos una fase psicoeducativa, en la que se explica al paciente el motivo por el que aparece la fobia, qué variables hacen que se mantenga y de qué manera debemos enfocar el trabajo para superar esa fobia. Con técnicas cognitivo-conductuales trataremos de modificar los pensamientos disfuncionales, identificar los errores cognitivos y afrontar las situaciones temidas y no sentir la necesidad de recurrir a la evitación.

Los trastornos fóbicos suelen ir acompañados de síntomas ansiosos, por tanto, también habrá que incluir en el tratamiento las técnicas y estrategias más adecuadas para manejar la ansiedad.

El pronóstico es muy favorable, como siempre depende de diversas variables, como la severidad del trastorno y los síntomas, el tiempo de evolución, la resistencia al cambio del paciente, pero, en cualquier caso, realizando un buen proceso terapéutico el beneficio para el paciente es muy alto.

Fobias. Qué son, tipos y tratamientos 1