¿QUÉ ES EL ESTRÉS?

Estrés es un desajuste entre la demanda a la que tenemos que atender y los recursos de los que disponemos para ello. Ésta sería una definición objetiva de qué es el estrés, pero no podemos entender el estrés sólo como un concepto objetivo y cuantificable, pues lo que para una persona es estresante o inabarcable, para otro puede no suponer un gran reto, quiere decir que las situaciones estresantes tienen un gran componente subjetivo.

Veremos cuáles son los principales síntomas, qué causa el estrés y cómo se trata.

SÍNTOMAS DE ESTRÉS.

El estrés se manifiesta a nivel cognitivo, a nivel fisiológico, a nivel emocional y comportamental.

Sentirnos desbordados, que una situación nos supere y no podamos hacer frente provoca pensamientos negativos, de incapacidad, de desconcierto, de falta de eficacia y habilidades, nos hace sentir vulnerables.

También podemos notarlo en el cuerpo, con una mayor tensión muscular, rigidez, palpitaciones, sudoración, mareos, etcétera.

A nivel emocional también podemos sentirnos tristes, tener miedo, experimentar enfado o frustración.

Nuestro comportamiento también puede verse mediado por el estrés, y podemos ver que actuamos de manera errática, o que nos bloqueamos, o que posponemos de manera indefinida la realización de las tareas pendientes. El llanto o la agresividad pueden ser algunas de las manifestaciones de las emociones que se experimentan.

CAUSAS DEL ESTRÉS.

Como decíamos la experimentación del estrés como un proceso desagradable está sujeta a la subjetividad de quien lo vive. Muchos son los factores que determinan que un acontecimiento sea vivido como molesto por la falta de recursos para afrontarlo.

La perspectiva de quién lo experimenta hace que podamos ajustar mejor o peor lo que podemos hacer para hacer frente a la situación estresante. Por ejemplo, si ante un examen mi pensamiento principal es que no seré capaz de estudiar todo el temario, es más probable que el estrés se apodere de la situación.

Las características personales y el bagaje de cada individuo, aunque en general los repertorios cognitivos y conductuales se pueden trabajar para generar cambios, es cierto que a lo largo de la vida y de nuestras experiencias aprendemos a reaccionar de una determinada manera ante algunas situaciones, como puede ser actuar de una manera calmada o nerviosa, centrarnos en una visión catastrofista o en las posibilidades de solución.

Las estrategias que se pongan en marcha son de gran importancia, pues resultará más fácil gestionar una situación estresante si me enfoco en la solución antes que centrarme en el problema, o si ante determinados acontecimientos defino la situación para medir los recursos necesarios para afrontarla.

TRATAMIENTO DEL ESTRÉS.

El estrés no siempre es patológico y no siempre hay que tratarlo, bien porque un nivel de estrés apropiado nos hace estar activos y centrarnos en la tarea, supone un reto y no genera malestar, bien en casos de situaciones que son estresantes de manera inherente.

Es conveniente tratar el estrés cuando genera un malestar que se mantiene en el tiempo, cuando aprendemos a responder de manera ineficaz ante cualquier situación que supongo una exigencia algo mayor de lo que acostumbramos a gestionar o cuando sentimos que no tenemos herramientas, recursos o estrategias para hacer frente a tareas cotidianas que puedan resultar estresantes.

El tratamiento consistirá en un entrenamiento en habilidades de resolución de conflictos, en estrategias de organización del tiempo y las tareas, en aprendizaje de técnicas de relajación y estrategias para cambiar los pensamientos disfuncionales.

¿Qué es el estrés? Causas y tratamiento 1