Cuando una persona llama a la consulta del psicólogo o psicóloga por primera vez para pedir cita, es muy probable que lo haga albergando numerosas dudas. Trataré, en pocas líneas, de resolver las más frecuentes.
La primera sesión es el inicio de la relación entre terapeuta y paciente, es el momento de plantear las dudas y establecer un buen clima de trabajo, confianza y compromiso.
En esta primera visita, el psicólogo o psicóloga recoge una serie de datos fundamentales para plantear el trabajo posterior, así como unos datos personales básicos.
Se trata de concretar el motivo de la consulta y definir lo más claramente posible el problema, en ocasiones para poder definir ese problema es necesaria más de una sesión de evaluación.

¿Qué tienes que tener claro cuando sales de la primera consulta?

En definitiva, cuando el paciente y/o la familia sale por primera vez de la consulta debe tener algunas cuestiones claras:
Si su problema es susceptible de ser tratado por el profesional que ha elegido, es decir, si requiere terapia psicológica y el psicólogo está capacitado para llevarla a cabo, o si debe ser atendido por otros profesionales (psiquiatras, neurólogos, logopedas…)
El precio y duración de las sesiones (si no se conocen previamente).
La metodología de trabajo del terapeuta.
El carácter confidencial de la terapia: lo que se hable en consulta, así como los datos del paciente deben quedar guardados bajo secreto profesional.
La necesidad de compromiso por parte del paciente para avanzar en el tratamiento.
Cualquier duda debe ser planteada y aclarada antes de iniciar la terapia para asegurar que las partes entienden y comprenden el proceso y así asegurar la buena marcha del mismo.
Cabe aclarar que este artículo es orientativo y se basa en la forma en que yo trabajo, puede que otros psicólogos lo hagan de otra manera.