Hoy vamos a hablar de un tema que preocupa a muchas personas, un gran número de los pacientes que acuden a mi consulta lo hacen por este motivo, se trata de la ansiedad. Es un concepto temido, la mayoría sabe que es algo no demasiado bueno, es fácil oír hablar en cualquier contexto sobre ansiedad. Pero hoy vamos a aclarar algunos aspectos, para acercarnos un poco más al concepto y entender cuando supone un problema.

¿Qué es la ansiedad?

Siempre explico en la consulta que la ansiedad en sí misma no es algo malo, que nos perjudique, más bien todo lo contrario, es un sistema de respuesta que activa nuestro cuerpo y nuestra mente cuando estamos en peligro, en situación de riesgo o necesitamos estar alerta. En principio parece que está bien que nuestro cuerpo y cerebro “dejen para luego” algunos asuntos de los que se estaban ocupando si hay algo más importante, vital, que requiere de toda nuestra energía.

Pero nunca hablamos de ansiedad en este sentido, solemos hacerlo refiriéndonos a ella como un problema… pero ¿cómo podemos llegar al punto en que algo que parece que sirve para ponernos a salvo nos haga sentir tan mal? Pues cuando nos sentimos desbordados, cuando creemos que no podemos solucionar aquellas situaciones a las que tenemos que enfrentarnos de manera cotidiana.

Todos los días hablamos con personas que nos dicen lo ansiosos o ansiosas que están por tal o cual motivo, las dificultades que tiene para dormir, las tensiones musculares que experimentas, etcétera, y parece que forma parte de la vida. Sentimos ansiedad y nos tranquilizamos, sentimos ansiedad y nos tranquilizamos… y así vamos moviéndonos en un cierto equilibrio soportable. El problema viene cuando se rompe ese equilibrio y los momentos en que nos sentimos ansiosos superan a los que estamos tranquilos.

Llega un punto en que parece que la ansiedad domina nuestra vida y casi no somos capaces de tomar decisiones acertadas, nos sentimos bloqueados y nos instalamos en el sufrimiento, nos afecta al sueño, a la comida, al ocio, a las relaciones con los demás. En este momento podemos hablar de que sufrimos ansiedad patológica o tal vez un trastorno de ansiedad.

Incluso cuando llegamos a este punto, cuando la ansiedad tiene una presencia insoportable en nuestro día a día, podemos hacer algo para mejorar nuestro estado. No os voy a engañar, el trabajo no es fácil, tenemos que aprender un nuevo repertorio de respuestas para hacer frente a las situaciones difíciles, y eso lleva su tiempo, pero… seguramente cuando has llegado a este punto ya llevas mucho tiempo, demasiado, sin sentirte bien, muchas veces “desde siempre”, como me dicen en consulta. Para que tengas recursos para salir de esta situación te harán falta sólo algunas semanas.

Como en todo, cuanto antes se trate de poner una solución resultará más fácil y se alcanzarán antes los objetivos, como decía nunca es tarde, pero no merece la pena seguir sufriendo, si te encuentras en una situación de ansiedad como la que he descrito es hora de buscar ayuda, que un profesional te oriente.

Si quieres trabajar conmigo para mejorar tu ansiedad estaré encantada de atenderte en mi consulta en Jerez y si me lees desde otros lugares, pero te gustaría iniciar este proceso conmigo también podemos hacer terapia online.