Si eres de las personas que van dejando las cosas para después, tú también procrastinas

    Pero, ¿qué es eso de procrastinar? En la RAE se define como diferir o aplazar (aquí el enlace). Efectivamente se trata de retrasar una tarea de manera indefinida. Es algo más que la pereza, ya que cuando procrastinamos en lugar de la tarea aplazada solemos hacer otras, no es una necesidad de no hacer nada, tiene otras implicaciones a nivel psicológico y emocional, como miedo al fracaso, necesidad de perfección, inseguridad…

¿Qué consecuencias tiene esta tendencia a aplazar o procrastinar?

Podemos hablar de consecuencias poco deseables, por ejemplo:

  • Seguro que conoces esa sensación de tener mil cosas que hacer y no saber en qué momento, esa sensación de no haber concluido. Cuando tenemos demasiadas cosas pendientes que no resolvemos nos sentimos frustrados, incapaces, nos infravaloramos.
  • No ponernos manos a la obra hace que se mantengan esos miedos que comentaba antes: “no seré capaz de hacerlo”, “yo no soy tan bueno/a”, “no lo voy a hacer bien”, “fracasaré seguro”.
  • Percepción de ineficacia. En relación a lo anterior, vamos restringiendo nuestra actividad en algún sentido lo que nos hace percibirnos como incapaces. Por ejemplo, si quiero aprender inglés, pero siempre pospongo el momento de apuntarme a una academia, cada vez que oigo una canción o una conversación en inglés me digo “nunca lo entenderé, se me dan fatal los idiomas” pero no es cierto, lo único cierto es que no lo he intentado aún.
  • Desmotivación. Cuanto más lejano voy poniendo mi objetivo, mayor desvinculación tendré o, dicho de otra forma, menos ganas de intentarlo.

 

¿Qué puedo hacer entonces? Te planteo algunos trucos que te pueden venir bien.

  • Define tus objetivos y planifica. Es decir, tienes que tener claro qué quieres conseguir y tienes que marcar una pauta para alcanzarlo, te ayudará dividir tu objetivo en pequeñas metas que puedas ir alcanzando a corto plazo.
  • Ponte en movimiento. Intentarlo hace que puedas medir tu capacidad, tus aptitudes, saber cuáles son tus límites y también tus puntos fuertes, eso te ayudará a ajustar tu estrategia.
  • Poco es más que nada y te pone en el camino. Si dispones de poco tiempo, si sólo tienes capacidad para alcanzar una parte pequeña de tus objetivos, si no estás motivado al 100% y eso te hace posponer la terea, tengo que decirte que estás poniendo excusas, te repito: poco es más que nada, empieza.
  • Sé flexible. La rigidez, las metas o plazos demasiado estrictos, nos hacen sentir inseguros y nos empujan al abandono. Una buena planificación con flexibilidad nos ayuda a implicarnos y a sentirnos capaces.
  • Haz autocrítica con sentido constructivo. No se trata de que te autocompadezcas, más bien de que conozcas tus puntos débiles, tus limitaciones y bloqueos y trabajes para superarlos.

 

    Espero que estas pinceladas sobre procrastinación te hayan sido de ayuda. Si situaciones como las que he descrito te están haciendo sufrir o pasar por un mal momento un psicólogo puede ayudarte, si quieres que sea yo esa persona que inicie el camino contigo no dudes en ponerte en contacto, estaré encantada de que trabajemos juntos en Jerez Psicología.